martes 1 de abril de 2008

JACOBO PAZ, CLANDESTINO EN CUBA

DIAS 11 al 14 EL CAMPISMO



La mayoría de quienes somos habituales en la red, hemos escuchado o leído sobre las leyendas urbanas, fenómeno recurrente en los espacios citadinos que se expresa mucho más en la prensa escrita. Y en ambas, son frecuentes, por igual, las críticas a los asuntos internos de algunos países, lo cual sucede especialmente con Cuba.

Entre tantos escritos al respecto, abundan las críticas al gobierno cubano, por mantener regulaciones especiales para el acceso de sus nacionales a los hoteles de turismo internacional. Casi no hay día o espacio que no cite esas regulaciones, como prueba de “opresión” y falta de libertades en la Isla.

Pero no existe, en el otro extremo de la balanza mediática mención alguna a la manera en que en Cuba, los nacionales disfrutan de los atractivos turísticos de su país. Por ello, muy pocas personas conocen una palabra muy popular en Cuba: el Campismo.
Y menos conocen, el contenido de ese término, como modalidad de recreación disponible para los trabajadores cubanos.




Por JACOBOPAZ
Piscina del Campismo Los Cocos, al amanecer


El Grupo Empresarial Campismo Popular, maneja un complejo, a lo largo de toda Cuba, integrado por más de 85 instalaciones, en entornos naturales. Cuenta con una filial receptora y administradora, CUBAMAR Viajes y con AUTOCARAVANAS Campetour, ente que cuenta con vehículos, motos, casas rodantes de alquiler y estacionamientos en los sitios asignados al Grupo y en otros hoteles.

El acceso a las facilidades de Campismo Popular tiene dos vías principales: solicitud de grupos familiares, atendidos en la medida de la disponibilidad y por adjudicación por méritos a trabajadores o grupos de trabajadores de centros de trabajo que se han destacado en la obtención de metas y objetivos puntuales de sus áreas productivas o de servicio. Aparte de ello, también cuentas con espacios para albergar convenciones y encuentros entre trabajadores de diferentes sitios de la Isla y a turistas internacionales que lo demanden.

Todo este complejo tiene la experiencia de 28 años, en el manejo de la recreación popular y los servicios de alojamiento, alimentación, atención a eventos y desarrollo de planes a futuro, pues la organización no solamente ha venido creciendo desde 1981, año en que inició sus operaciones, sino que permanentemente tienden a la expansión de sus servicios en la medida en que lo requiere la demanda de una población en crecimiento.



PorJACOBOPAZ
Jacobo regresando de la Playa


Nuestros amigos cubanos se esmeraron en la planificación de nuestro viaje, la cual no fue tan sencilla como el relato que les vengo haciendo. En primer lugar, se hicieron responsables de obtener adjudicación de estadías en varios de los sitios a donde deseaban llevarnos, y luego de ganarse, con su esfuerzo y su trabajo, el merito de acceder a una estadía en una de estas facilidades, organizar su tiempo, para hacer coincidir su reserva durante nuestra permanencia en Cuba y poder invitarnos a compartir con ellos, el premio que habían obtenido.

Uno de esas invitaciones, fue al campismo Los Cocos, cercano a las playas de Jibacoa, del litoral norte de la Isla y al este de La Habana.

Nuestro grupo contaba con dos trabajadores destacados, que tuvieron la posibilidad de invitar, cada uno, a familiares y personas allegadas. Fuimos alojados en dos de las 96 cabañas del campismo, seis personas en cada cabaña.

Pude apreciar que el alojamiento es prácticamente gratuito, pues el monto del pago, por el paquete “Todo incluido”, que hizo cada unos de nuestros amigos, se reflejaba totalmente, en la tarjeta de consumo que le correspondía a cada cabaña. Monto del cual se descontaba el consumo de alimentos en el comedor del complejo, de acuerdo a lo que comía cada uno de nosotros.

El pago era elevado, para los niveles de sueldo de un trabajador cubano, al ser seis personas en cada cabaña, unos 280 pesos, equivalentes a casi un mes de salario mínimo. Pero en realidad, en la práctica este costo se comparte, pues cada uno de los invitados al campismo, aporta equitativamente. En nuestro caso, se negaron rotundamente a aceptar nuestra colaboración, siendo los invitados. Era el punto de honor que nuestros anfitriones se reservaban y nos fue imposible lograr que aceptaran ni un “kilito” de nuestra parte.



Por JACOBOPAZ
Vista de las cabañas


Si bien, las instalaciones no cuentan con el lujo de un hotel de primera, la atención y el servicio sí lo es. El personal demuestra un alto nivel de capacitación y profesionalidad.
En Los Cocos, aparte de las cabañas y el comedor y cafetería principal, existe un punto de venta donde se pueden adquirir entre comidas, diversos bocadillos, hamburguesas, helados, refrescos, jugos y bebidas.

Además de poder disfrutar de la Playa, está la piscina, con áreas muy bien delimitadas para adultos, niños y personas discapacitadas. Para estas personas, dos de las cabañas están habilitadas especialmente, al igual que en todos los demás campismos. Las caminerías tienen un diseño que se adapta a las necesidades de estas personas, y tanto el comedor, como la sala de juegos, la sala de televisión por cable y videos y el centro informático, cuentan con las mismas facilidades, lo mismo que el espacio dedicado a las actividades colectivas, una especie de plazoleta central del campismo.

Quienes han visitado, en nuestro país, o fuera de él, los llamados resorts no van a extrañar el programa de actividades dirigidas que están a la disposición de los vacacionistas: actos culturales, excursiones, paseos dirigidos, caminatas, minitorneos de volibol, dominó, clases de aeróbicos, bailes, karaoke, concursos de aficionados, paseos en bicicleta, en caballos y juegos y actividades para los niños.



El mar, en el campismo Los Cocos


Tuvimos la suerte de coincidir con un el encuentro de un grupo de trabajadores de ETECSA, empresa de Telecomunicaciones Cubana y pudimos apreciar en que consisten los matutinos, actividad cultural e informativa que se ejecuta en los centros de trabajo, de estudio y de organizaciones populares con regularidad. Algo tal vez extraño para nosotros, poco acostumbrados a actuar de manera organizada en colectivo y que para otros, críticos del socialismo, consiste en un instrumento para “lavar el cerebro” del “sometido pueblo cubano”. En realidad, se trata de una sesión informativa, donde se revisa la agenda del día, se refrescan los objetivos a alcanzar durante la jornada y un resumen de noticias de actualidad y el impacto que pueden tener para el ciudadano en la vida diaria. No faltan el sano humor, en la sección donde se habla de las pequeñas anécdotas: quien se lució en el baile de la tarde anterior, o quien tuvo que correr detrás de la guagua que llevaba al grupo a una actividad especial en las cercanías del complejo. Tampoco falta la crítica sana, para quien se ha levantado tarde y llega de último o con retraso al matutino.



Trabajadores cubanos en un acto. Tomado de Juventud Rebelde




Por JACOBOPAZ
Comedor del Campismo Los Cocos


Quienes se mantienen aferrados a la campaña de descrédito del sistema cubano, esgrimen que las regulaciones de ingreso a los hoteles internacionales, es un acto de discriminación, y el punto, en verdad, es criticado por muchos residentes cubanos, por diversas razones.

Como visitante en Cuba, lo he dicho, prefiero dejar que los cubanos manejen sus asuntos, pero si debo destacar que en Los Cocos, y en el resto de los campismos que maneja el Grupo Empresarial de Campismo Popular, se practica la discriminación: los turistas extranjeros, que no son invitados “clandestinamente” a vacacionar en estas instalaciones, no pueden pagar, como los cubanos residentes, en moneda nacional. Deben hacerlo en pesos convertibles, y las tarifas son mayores que las que pagan los nacionales.




PorJACOBOPAZ
Amanecer, en la piscina del Campismo Los Cocos



Por JACOBOPAZ
Los banquitos



Por JACOBOPAZ
Camino a la Playa



Por JACOBOPAZ
Las caminerías




Por JACOBOPAZ
Sombra en la Playa de Los Cocos



Por JACOBOPAZ
Más banquitos




PorJACOBOPAZ
Gorriones en el Campismo



Por JACOBOPAZ
La Playa. Campismo Los Cocos




Por JACOBOPAZ
Para recordar siempre el Campismo Los Cocos



Por JACOBOPAZ
Reflejos en la piscina. Campismo Los Cocos