lunes 30 de junio de 2008

JACOBO PAZ CLANDESTINO EN CUBA

DIA 4

Quedamos en recoger a nuestros amigos cerca de la Refinería Ñico López, en Guanabacoa, casi al final de la parte urbana de la Vía Blanca, avenida que desde la ruta que va al aeropuerto José Martí, recorre La Habana y termina en Matanzas, aunque algunos cubanos dicen que con la construcción de la autopista de Matanzas a Varadero, llega hasta este centro turístico.





No fue larga la espera. Y partimos rumbo a las playas del este de La Habana. Nuestro destino era Santa María Playa, donde está un complejo hotelero enorme, utilizado tanto para el turismo interno, como el internacional.



La carretera es bastante amplia, y con bastante tráfico, para las normas cubanas. A nosotros, habituados a la congestión de las autopistas cercanas a Caracas, nos lucía bastante despejada, salvo por la cantidad de buses extraurbanos y de turismo que recorrían las pistas de ida y venida.




En el recorrido, a nuestra izquierda, podíamos observar distintas instalaciones después de pasar Alamar y Micro 10, urbanizaciones residenciales, cercanas a las diferentes playas, como Bacuranao y La Marina de Tarara. Vimos campos deportivos, instalaciones escolares, Al lado derecho de la vía, se aprecian viviendas e instalaciones agrícolas e industriales dispersas. La Vía Blanca, en este trayecto recorre una especie de cresta a cierta altura sobre el terreno que da a la Playa. De hecho, para llegar a las playas de Megano y Santa María, hay que descender de la loma y nos explicamos la denominación y diferencia entre Santa María Loma y Santa María Playa.






Nuestro destino era una de las instalaciones del Complejo Atlántico, integrado por varios edificios separados unos de otros a lo largo de una avenida paralela a las Playas:
Club Atlántico, Casa Club del Apartotel, Hotel Atlántico y el Apartotel.


Por JACOBOPAZ


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Apartotel Atlantico al fondo, donde nos alojaríamos



Otros hoteles de la zona son el Megano, el Tropicoco, El Arenal, cada uno de los cuales cuenta con piscinas, canchas de tenis, la cancha de pelota vasca del hotel Megano, merenderos y kioscos a lo largo de la playa.




Por JACOBOPAZ


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Vista del Hotel Tropicoco


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Llegando al Atlántico


Por JACOBOPAZ
Nuestro alojamiento hasta el día 6

miércoles 25 de junio de 2008

JACOBO PAZ CLANDESTINO EN CUBA

DIA 5

Donde nos alojamos, internamente se intercomunicaban y compartían canchas, piscinas, caminerías, comedor principal, estacionamientos y otras facilidades, el Apartotel, la casa club y el hotel. Enfrente está ubicado el Club Atlántico, de mayor categoría.


Por JACOBOPAZ


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Arriba se ve la loma por donde va la Vía Blanca


Por JACOBOPAZ

Aparte de los merenderos, existen varios restaurantes, donde se puede comer a la carta y disfrutar de las bebidas y refrescos de todo tipo. Santa María Playa tiene todo un potencial para ser desarrollado al máximo de su capacidad y los días que pasamos allá, antes de trasladarnos a Guanabo fueron un descanso del ajetreo del viaje y nuestros recorridos por La Habana durante los primeros días de nuestra visita a Cuba.



La playa es excelente, con oleaje fuerte en algunos sitios y más suave en otros. La abundante vegetación brinda sombra suficiente, así como los parasoles que los hoteles tienen a disposición de los huéspedes



Después de un buen baño en la playa, disfrutar el almuerzo en el comedor principal, o si se prefiere, en uno de varios restaurantes o merenderos disponibles, es el preludio al descanso, bien sea una siesta ligera o un paseo por las caminerías internas del complejo.
Más tarde, los aficionados al deporte tienen la oportunidad de practicar velerismo, alquilar bicicletas, jugar tenis, una partida de cartas en alguno de los kioskos aledaños a la playa. Y por la noche, luego de la cena, bailar en alguna de las casas club, que siempre tienen alguna atracción en vivo para los vacacionistas.


Por JACOBOPAZ
¡A comer, que la papa está lista!


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Comedor principal del Atlántico


Por JACOBOPAZ


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Una vez más nuestros amigos nos pudieron agasajar gracias a premios que habían obtenido en sus centros de trabajo o de estudio, los cuales los hicieron acreedores a cupos en moneda nacional a estas instalaciones, con la posibilidad de invitar, en este caso a su pareja, tres hijos y dos adultos adicionales.



Agradecer sus atenciones es poco, dado el esfuerzo que les significó, con suficiente anticipación a nuestro viaje, obtener los cupos y planificar su disfrute coincidiendo con esta visita que tan grata resultó para nosotros.



viernes 20 de junio de 2008

JACOBO PAZ CLANDESTINO EN CUBA

Día 6

El mismo sol que alimenta las celdas solares que proporcionan energía a los aires acondicionados centrales y calentadores de las habitaciones del complejo, nos despertó bien por la mañana en este día final de estadía en Santa María Playa. En casi todas las instalaciones turísticas de Cuba, los equipos son alimentados con energía solar. Y se han ido instalando en edificios de oficinas, escuelas y hospitales. Las previsiones indican que en breve plazo, el ahorro de energía con estas instalaciones llegará al 30% del consumo total del país.


Nos dirigimos al comedor principal para desayunar, antes de disfrutar de la playa. Encontramos el camino despejado. Pocos huéspedes se levantan tan temprano, después de disfrutar de la diversión nocturna del día anterior. El comedor también estaba prácticamente vacío y fuimos atendidos con la amabilidad de los despachadores que no disimularon su sorpresa.


Con comentarios jocosos bromearon con nosotros, mientras nos informaban sobre las opciones que teníamos para desayunar, que ese día eran varias: desayuno cubano tradicional, con el pan y la “leche”, mermelada de mango y jamón viking, y naranjada, o escoger lo que desearamos del mostrador de autoservicio: revoltillo de huevos, huevos sancochados, frutas, queso, croquetas de salchichas con tomate, café negro o con leche, naranjada o jugo de parchita.



Desayunamos y salimos hacia las olas. El agua por la mañana se siente más cálida y usualmente, ya lo habíamos comprobado los días previos, el oleaje era más tranquilo. Dimos una caminata larga antes de meternos al mar.



Y por la tarde nos fuimos a la piscina. Aprovechamos al máximo las comodidades del apartotel y luego salimos. Pasamos frente a la casa club, donde entregaríamos nuestros marbetes al retirarnos del hotel, fuimos hasta el merendero de Boca Ciega, cerca de la Puntica, como explorando la vía que al día siguiente nos llevaría, a pie hasta Guanabo.



Caminaríamos por la playa y por una vía interna que comunica esa población con Santa María Playa, atravesando el río por donde desagua la laguna de Arenales, un lugar que reune la posibilidad de bañarse con agua dulce después de la playa y la rica arena bajo palmeras


Sabríamos que estabamos en Guanabo, al arribar a una pequeña plaza a la orilla del mar.



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