Día 6
El mismo sol que alimenta las celdas solares que proporcionan energía a los aires acondicionados centrales y calentadores de las habitaciones del complejo, nos despertó bien por la mañana en este día final de estadía en Santa María Playa. En casi todas las instalaciones turísticas de Cuba, los equipos son alimentados con energía solar. Y se han ido instalando en edificios de oficinas, escuelas y hospitales. Las previsiones indican que en breve plazo, el ahorro de energía con estas instalaciones llegará al 30% del consumo total del país.
Nos dirigimos al comedor principal para desayunar, antes de disfrutar de la playa. Encontramos el camino despejado. Pocos huéspedes se levantan tan temprano, después de disfrutar de la diversión nocturna del día anterior. El comedor también estaba prácticamente vacío y fuimos atendidos con la amabilidad de los despachadores que no disimularon su sorpresa.
Con comentarios jocosos bromearon con nosotros, mientras nos informaban sobre las opciones que teníamos para desayunar, que ese día eran varias: desayuno cubano tradicional, con el pan y la “leche”, mermelada de mango y jamón viking, y naranjada, o escoger lo que desearamos del mostrador de autoservicio: revoltillo de huevos, huevos sancochados, frutas, queso, croquetas de salchichas con tomate, café negro o con leche, naranjada o jugo de parchita.
Desayunamos y salimos hacia las olas. El agua por la mañana se siente más cálida y usualmente, ya lo habíamos comprobado los días previos, el oleaje era más tranquilo. Dimos una caminata larga antes de meternos al mar.
Y por la tarde nos fuimos a la piscina. Aprovechamos al máximo las comodidades del apartotel y luego salimos. Pasamos frente a la casa club, donde entregaríamos nuestros marbetes al retirarnos del hotel, fuimos hasta el merendero de Boca Ciega, cerca de la Puntica, como explorando la vía que al día siguiente nos llevaría, a pie hasta Guanabo.
Caminaríamos por la playa y por una vía interna que comunica esa población con Santa María Playa, atravesando el río por donde desagua la laguna de Arenales, un lugar que reune la posibilidad de bañarse con agua dulce después de la playa y la rica arena bajo palmeras
Sabríamos que estabamos en Guanabo, al arribar a una pequeña plaza a la orilla del mar.
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viernes 20 de junio de 2008
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